lunes, 8 de octubre de 2007

Antecedentes Históricos del Taekwondo.

Orígenes del Taekwondo

El origen de las artes marciales se asocia con la necesidad ancestral del hombre no solo de defenderse, sino de desarrollar su cuerpo y su mente, debido a que el hombre tiene por naturaleza el instinto de preservar tanto su propia vida, como la de aquellos que lo rodean, por lo que desde tiempos ancestrales se vio en la obligación de desarrollar actividades físicas que cumplieran con el fin de conseguir los alimentos y defenderse del ataque de sus enemigos, incluidos, entre los últimos, los animales salvajes. Inicialmente esta necesidad se tradujo en la forma de "actividades deportivas" generalmente relacionadas con la realización de ritos religiosos.
Debemos recordar que en aquellos tiempos, el hombre no contaba más que con sus manos desnudas y su cuerpo para defenderse, por lo que paulatinamente fue desarrollando técnicas con ese propósito. En aquel tiempo, la gente aprendía sus técnicas de combate, peleando con animales, cuyos movimientos ofensivos y defensivos eran objeto de análisis. Se cree que este es el verdadero origen del Taekwondo moderno, cuyo nombre proviene de los vocablos "Soobahk" y "Taekyon". Asimismo, tuvieron que inventar armas para defenderse más eficazmente y subsistir en condiciones menos difíciles.
Aún después que el hombre, para defenderse de las agresiones, desarrolló sus rudimentarias armas y aprendió el uso de ellas, seguía disfrutando de sus técnicas de combate "Mano a Mano" y de varios juegos, que además de servirles para fortalecer sus cuerpos y mostrar su superioridad ante semejantes y enemigos, les servía para promover el desarrollo de su espíritu.
El arte marcial en Corea tiene sus inicios posiblemente 2333 años a.c. ya que se han encontrado dibujos y estatuillas de guerreros en posición de combate con esa antigüedad. Para ese entonces lo que hoy en día conocemos como Corea llevaba el nombre de Chosón, que significaba "La tierra del amanecer tranquilo" o "La tierra de la calma matutina". Estos datos son concordantes con la antigua leyenda coreana que indica que en el 2.333 a.c., el Rey Tan-gun, personaje mítico, nacido del hijo del cielo y una mujer perteneciente a una tribu, cuyo símbolo totémico era el oso, creó el reino de Chosón, así como sus montañas y ríos, donde destaca el río Yalú que es ahora el río Naktong. Pese a que los investigadores discrepan acerca de la veracidad histórica del mito de Tan-Gun, se sabe con seguridad que la antigua Corea se caracterizaba por la existencia de comunidades de clanes que se unían formando pequeñas ciudades-estados, las cuales aparecían y desaparecían con el tiempo. Ya durante el primer siglo antes de Cristo aparecieron tres reinos en la península Coreana y parte de lo que hoy se conoce como Manchuria, los que rivalizaban entre ellos: Koguryo (37 a.C. - 668 d.C.), Paekche (Kudara) (18 a.C. - 660 d.C.) y Shil-la (57 a.C. - 935 d.C.). En la costa sur existía un cuarto estado llamado Kaya.



Los antepasados de los coreanos que se instalaron en estos estados tribales después del Neolítico, practicaron muchas actividades. Yonko, en el Estado de Puyo, Tongmaeng en Koguryo, Muchon en Yi y Mahan Kabi, en la dinastía Shil-la.
Desde que en el año 668 d.C. Shil-la unificara la península, Corea ha estado regida por un único gobierno, manteniendo su independencia política e identidad cultural y étnica, a pesar de las frecuentes invasiones extranjeras. Tanto el reino de Koryo (918 d.C. - 1.392 d.C.) como el de Chosón (1.392 d.C. - 1.910 d.C.), consolidaron su poder dinástico e irradiaron una cultura floreciente, al tiempo que rechazaban a los invasores de Khitan, Mongolia, Manchuria y Japón.
En sus inicios el Arte Marcial Coreano (Mu-Sul / Moo Sool) se denominaba So Back-do que significa "El arte de golpear con el puño y dar topetadas" y era empleado como un ritual religioso para satisfacer a los dioses en que ellos creían. A su vez durante el mismo tiempo un grupo de jóvenes aristócratas llamados Hwarang se dedicaban a las prácticas del So Back-Do con el fin de preservar y cuidar a la naturaleza. El Rey Chin Seung, quien fuese el vigésimo cuarto Rey y soberano de Shil-la solicita a los Hwarangs su colaboración para que le ayudaran en la preservación de la provincia, por lo que los instituyen como el gran ejercito de Shil-la, es gracias a este grupo de jóvenes que se consigue finalmente en el año 668 d.C. la unificación de las tres provincias y toman así el nombre de Koryo de donde proviene el actual nombre de Corea y a su vez una dinastía nueva, la dinastía Koryo (918 D.C. - 1.392 D.C.).

La cuna de las Artes Marciales lo más probable es que sea la India. Bodhidarma era de la región india de KERALA, la que tenía grandes similitudes culturales con los pueblos chinos que había cerca de las montañas de Shaolín. Las tradiciones culturales indias son fiel reflejo de las múltiples y ricas manifestaciones que este pueblo posee de las antiguas artes marciales, como en el norte cerca del Tíbet el TENJIKU-KARANOKAKU, en el Sur, el KARAIPAITO, con dos estilos diferenciados, el del norte, más influenciado por la respiración del Yoga, existiendo el SUVADU (Pumse), VACHIRA DEKAN (cuerpo de hierro), a través de técnicas respiratorias; y en el sur el estilo THERKKAN, más parecido al Karate y Taekwondo por sus técnicas de mano abierta y sus Formas (Pumses).
Aunque el Budismo se introdujo en China a principios de nuestra era sobre el año 64 D.C. y las Artes Marciales de Shaolín fueron introducidas en China hace unos 1500 años por el monje budista indio Bodhidarma (Daruma), estas fueron enseñadas para que los monjes pudieran soportar la férrea disciplina en la meditación. Se entendió entonces, que el desarrollo físico y mental tenían que ir parejos. Bodhidarma introdujo a los monjes en los conocimientos de las disciplinas marciales de su tierra natal, junto a la meditación Zen. Aunque parece contradictorio, las enseñanzas originales del Budismo hacen hincapié en el camino medio del control de los opuestos, en la importancia tanto de la fuerza como del amor en la creación activa de un mundo ideal. La prueba de esta relación la encontramos en como las imágenes de algunos panteones Budistas están custodiadas por guardianes en posición de Artes Marciales. Cuenta la leyenda que el mismo Buda (620 a.c.) practicó estas disciplinas y lo consideró un buen método para unificar cuerpo y mente en la disciplina del Budismo. Esto es cuando el Budismo y el Budo se encuentran por primera vez en la formación de una disciplina común.
Los indo-arios normalizaron el yoga en el libro de los "upanishads", en los mismos fueron escritas las primeras referencias que se poseen sobre las Artes de combate Indias, por lo que se sabe que también el Yoga ejerció desde el principio su influencia sobre las artes marciales Orientales.
Estos fueron unos hechos trascendentales en la historia de las Artes Marciales, porque a partir de aquí la relación entre estas y las disciplinas mentales y espirituales, irían casi siempre más o menos juntas, entendiéndose a las Artes Marciales Orientales como métodos para un mejor desarrollo y control psicosomático, a través de una disciplina de combate. A fin de cuentas el combate, la lucha, el saber eliminar conflictos con otros, pero principalmente consigo mismo, es el más básico y primario de los instintos, que a través de las artes marciales podemos, primero reconocerlos para luego dominarlos, y a través de su ritualización transformarlos en una fuerza creativa y constructiva de nuestra personalidad.
Este hecho trascendental, permitió que las Artes Marciales fueran vistas como algo más que un simple método deportivo de combate, sino como unas artes para el desarrollo integral del individuo, con un alto contenido espiritual, lo que permitiría que a partir de la segunda mitad del siglo XX fueran abrazadas por Occidente, pues estas actividades si no se enmarcan dentro de un contexto educativo, con provecho para el individuo y la comunidad, no tendrían razón de ser en una sociedad moderna y civilizada.
En el templo de Shaolín se puede contemplar los murales en los que se observan a monjes chinos practicando el Kungfu con otros de tez más morena, posiblemente de origen indio. El desarrollo en China pasó por diversas fases; muchos expertos enseñaron a militares y a sociedades secretas, como las que tuvieron un papel principal en la rebelión de los boxer.
Las habilidades marciales fueron rápidamente adoptadas por los países más próximos, (Corea, Okinawa, Japón etc.) como métodos de entrenamiento para sus castas militares. Muchos países que también habían desarrollado sus propios métodos de lucha, aceptaron las nuevas técnicas más evolucionadas, y las adaptaron a su propia idiosincrasia.
Debido a la prohibición de tener armas, en algunas regiones se desarrolló el Arte Marcial, de una forma más popular, como un eficaz sistema de defensa. El ejemplo más claro lo tenemos en el "Okinawate", estilo muy particular, que se desarrolló, probablemente a partir de las Artes Marciales Chinas que saltaron a las islas directamente, a través de los misioneros Chinos del siglo XVII o a través de los contactos comerciales que se tenían con Corea. Lo importante es el reconocimiento que a conseguido como un estilo muy original, eficaz y que fue desarrollado en Okinawa.