sábado, 6 de octubre de 2007

Taekwondo

Las raíces del Taekwondo se remontan muy atrás en el pasado de la humanidad. Los creadores y practicantes de este arte podían hacer frente a cualquier amenaza personal que tuvieran.
En un tiempo en que los fuertes intentaban destruir a los débiles y un conflicto significaba combate a muerte, los practicantes de Taekwondo se hicieron muy superiores a sus rivales. Descubrieron que cuando se es definitivamente superior en el combate, ya no se tiene la necesidad de matar, pues se puede dominar fácilmente al oponente sin necesidad de terminar con él.
Desde el origen de la especie, el hombre con su ingenio se las arregló para idear habilidades especiales de pelea y así obtener alimento y proporcionarse una defensa contra sus enemigos naturales. A esta primera era, esto es, el primer medio millón de años de existencia del hombre, se le llama "La Edad de la Acción Instintiva", esta es anterior al invento de las armas, cuando ninguna acción consciente estaba involucrada en la defensa.
La época que abarca desde la Edad de Piedra hasta el fin de la era primitiva, cuando la humanidad comenzó a extenderse desde el altiplano asiático central (para muchos la cuna del nacimiento de raza humana) por toda Asia, Europa y África, es llamada "La Edad de la Acción Consciente". En este periodo, el hombre actuó conscientemente para inventar métodos de protección de su cuerpo y para satisfacer sus necesidades cotidianas, usando instrumentos y armas por primera vez.
"La Edad Temprana de la Sistematización", conocida también como la Edad del Hierro, es el periodo en que se desarrollaron sistemáticamente las técnicas de defensa personal, conjuntamente con las formas avanzadas del arte, la arquitectura, la religión y el gobierno, que dieron lugar al nacimiento de las civilizaciones.
Durante "La Edad del Florecimiento de las Artes", desde hace 2600 años aproximadamente, hasta la era moderna, las artes de defensa personal alcanzaron su más completo desarrollo en diferentes estilos en todo el mundo, y es esta la edad que nos es más interesante.
La historia de la humanidad es una constante de la búsqueda de una vida llena de significado. La misma palabra "historia" significa "un aprendizaje o conocimiento por investigación".




En un comienzo todo hombre estaba solo, era un extraño en el mundo, inseguro e indeterminado. Impulsado por la soledad, buscó la compañía de otros y conformó la sociedad. Este fue el sistema que establecieron los hombres para su propia protección, pero la estructura del sistema era tal, que los hombres competían unos contra otros por ganar mejores posiciones. Con el tiempo, los más fuertes impusieron su poder sobre los más débiles. Se originó la competencia como un proceso natural de supervivencia, la que por un lado tomó la forma de un conflicto real, y por otro la de un deporte competitivo.
Se han propuesto diversas teorías respecto de cuál fue el país en que se originó el sistema de pelea sin armas. Se dice que fue un príncipe indio el inventor del primer método científico de defensa personal, alrededor del año 3.000 a. c. Este príncipe se supone que solía pinchar a sus esclavos con agujas, hasta que descubrió los puntos más vulnerables del cuerpo humano, donde una simple punzadura causaba la muerte; más tarde inventó movimientos ideados especialmente para dirigir golpes a estos puntos críticos.
Ha sido en Oriente donde la lucha ha alcanzado tal refinamiento, que ha pasado de ser una necesidad, a catalogarse como “arte”. La perfección de las técnicas de lucha oriental, es debida a la observación de la misma naturaleza, en el comportamiento de los elementos y de los animales que la componen, adaptando todo ello a una serie infinita de movimientos defensivos y ofensivos.
En el siglo VI d.C., un monje budista llamado Bodhidarma viajó de la India hacia China y estableció el budismo Zen en el templo de Ko San Son Rim. Cuando sus seguidores chinos quedaban físicamente exhaustos debido a la rigurosa disciplina y al paso severo que establecía para ellos, Bodhidarma comenzó a enseñarles un sistema de ejercicios físicos y mentales delineados en el 1-Chin Sutra, para permitirles liberarse a sí mismos de todo control consciente y para alcanzar la iluminación. Sus seguidores trabajaron con estos ejercicios, que eran formas abstractas del sistema indio de combate con la mano abierta, hasta que llegaron a ser los luchadores más formidables de China. Su sistema de pelea lo llamaron Kwonbop. Se insinúa que el Kwonbop fue propagado posteriormente por monjes budistas a través de Corea, Japón y Okinawa, y ese sería el sistema primario del cual se derivaron todas las demás formas de combate con la mano abierta.
Sin embargo, no se pueden desconocer ni olvidar la pared de la torre del gigante Kumgang, en Kyongju, Corea, en donde hace dos mil años fueron labrados dos gigantes enfrentados en posición de Taekwondo; es decir, quinientos años antes que Bodhidarma hiciera su viaje a China. En las paredes y el cielo raso de las tumbas de Koguryo, otro reino antiguo de Corea, también hay pinturas murales de hombres ejecutando ejercicios de Taekwondo. La construcción de estas tumbas data del periodo entre los años 3 y 427 d.C., lo cual indica que el Taekwondo era practicado en Corea mucho antes de que se introdujeran las formas chinas de pelea.
Al mismo tiempo, no se dispone de una historia detallada que señale cuándo se inició el karate en Japón. Hay signos de que el Karate nipón se derivó del Okinawate, el estilo originario de Okinawa. Pero The Historical Record of Choson señala que había comercio entre Chosón (el nombre antiguo de Corea) y las Islas Ryukyu (Okinawa), y que los juegos y costumbres nativos de Corea pudieron haberse legado a Okinawa por conducto de los viajeros enviados. Se cree esto ya que el NUL, (columpio de balancín o tabla en coreano) fue presentado en forma intacta en Okinawa.
Por otro lado, pese a los esfuerzos que algunos nacionalistas hacen por interpretar los orígenes del Taekwondo a su conveniencia, y por negar cualquier influencia de las Artes Marciales de los países vecinos sobre él, no se puede más que decir que dicha influencia debe haber existido de forma clara, en uno u otro sentido.
El traspaso de información, entre las artes marciales de distintos países, es algo innato y axiomático, y el que esté empeñado en negarlo, abogando por la pureza étnica de su estilo, está limitado más por sus deseos y frustraciones, que por su razonamiento científico. De esto se desprende que lo realmente importante es el genio que a tenido un pueblo como el Coreano para crear un estilo propio, al saber unir esas influencias externas con las artes y tradición cultural de su propia tierra. Es esa viva capacidad y ajuste cultural su mejor riqueza como pueblo, es por lo que se le reconoce mundialmente al Taekwondo en su propia identidad y valor como Arte.
Actualmente la práctica del arte marcial constituye un sedante ideal para el hombre de hoy y una manera de canalizar armoniosamente esa energía que se genera en nuestro interior.
El emerger del Taekwondo como un arte marcial internacional en un periodo de tiempo relativamente corto, fue debido a una variedad de factores. La perversidad de la sociedad contemporánea (corrupción moral, materialismo, egoísmo) ha creado una vacuna espiritual. El Taekwondo ha podido llenar el reinante sentido de vacío, desconfianza, decadencia y la carencia de confidencia. En suma, en estos tiempos violentos, cuando las personas sienten la necesidad que significa la protección de ellos mismos y la superioridad, la técnica del Taekwondo viene a ser ampliamente reconocida.










Si nos consideramos uno mismo con el Taekwondo lo respetaremos como respetamos nuestros propios cuerpos, por ende el Taekwondo nunca deberá ser usado en los caminos del deshonor.